CHILE, OTRO DESTINO DE PRÁCTICAS PARA ESTUDIANTES UNIMAR

La Universidad Mariana a través de la oficina de Relaciones Internacionales realiza permanentes gestiones académicas con diversos países para permitirles a estudiantes con los mejores promedios educativos, cumplir sus sueños de desarrollar procesos de investigación y conocer nuevas culturas.

En esta ocasión, la estudiante de noveno semestre de Ingeniería Ambiental, María Fernanda Arias Gamez se desplazó a la población de Temuco – Chile, gracias a un convenio entre la Universidad Mariana y el Programa PIRI – Programa Internado Rural Interdisciplinario de la Universidad de La Frontera, con el fin de iniciar su práctica de investigación.

 

“Desde mi llegada a Chile – Temuco, el 16 de marzo de 2016, el recibimiento fue muy amigable, las personas son muy especiales y amables; en mi primer día me informaron donde se desarrollaría la práctica profesional y a que casa PIRI se me había asignado, después de eso me explicaron el contenido del programa PIRI, y el trabajo que debía desarrollar. Tiempo después me trasladaron a COLLIPULLI, una población de Chile donde llevaría a cabo mi práctica profesional, ese mismo día conocí al que sería mi jefe, el señor PATRICIO POBLETE encargado de la tareas relacionadas con el Medio Ambiente.

Destaco que el departamento de Medio Ambiente tiene actividades interesantes y enriquecedoras. Me sentí bien apenas llegué a la casa PIRI, porque intercambie experiencias con mis compañeros del área de salud: Dos de la carrera de Fonoaudiología, dos de Odontología, 1 de Obstetricia, 1 de Enfermería, 1 de Nutrición, 1 de Medicina y 1 de Fisioterapia. Fue muy grato compartir con ellos porque aprendí el sentido humano, la importancia de cada profesión y la interrelación que tienen cada una de estas carreras.

Las primeras semanas fueron de inducción, me informaron que mi tarea era con la gestión ambiental, es decir, debía ir a los colegios de la zona a explicar talleres sobre temas relacionados con el Medio Ambiente, además de ser un apoyo técnico en distintas actividades.

Fue una experiencia única, ya que tuve la oportunidad de conocer muchos lugares y culturas de Chile. La convivencia con mis compañeros tanto de trabajo como los del PIRI fue gratificante. Todos fueron amables conmigo. Algo que destaco es que todas las culturas y costumbres son diferentes y por lo tanto uno aprende. Al principio fue un poco difícil la comunicación puesto que no entendía muchos de sus modismos, pero poco a poco fui entendiendo su lenguaje.

La experiencia de trabajar con niños fue satisfactorio porque me demostraron su afecto. Tuve una anécdota que nunca olvidaré: La visita a una escuela con solo 15 estudiantes y de bajos recursos. En este lugar conocí sonrisas en medio de dificultades, conocí la sencillez y ternura de los pequeños, conocí el talento que muchos pueden desarrollar. En esta escuela me regalaron una valiosa presentación musical que siempre recordaré.

Fueron dos meses muy exitosos. Durante este tiempo realicé en escuelas talleres de Medio Ambiente de lunes a miércoles. En Collipulli enseñé mecanismos para implementar un plan de uso eficiente y ahorro de agua y energía, también colaboré en la revisión de la evolución de impacto ambiental del parque eólico Malleco, proyectos muy interesantes que me aportaron conocimientos valiosos”.

 

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